Soy María Ondina Andrango, coach de vida con PNL.

Y mi compromiso contigo es enseñarte a escucharte, respetando tu tiempo tu espacio y tu ritmo.

Yo también he callado y he sido muy inconsciente de ello.

Construí mi propio castillo de cristal con bases de papel y no me di cuenta sino hasta cuando coloqué la última piedra en la torre.

Me di cuenta, que llevaba callando por muchos años y que no había sido capaz de expresar lo que realmente deseaba. En el fondo quizás porque tampoco lo sabía a ciencia cierta.

Me juzgué y me ha dolido ser juzgada por mi introversión, pero nadie puede juzgarte por tu personalidad.

Conocerme, reconocerme y construirme nuevamente me llevó años.

Mi tenacidad, disciplina y amor propio han sido claves para recuperar mi frescura femenina siguiendo las huellas de mi sabiduría.

Hoy, estoy rodeada de gente amorosa que me ha abierto su corazón y con quienes llevo años de una sólida amistad.

No estás sola, mi misión es ofrecerte un espacio para poner orden a tus ideas, volver a escucharte y amar tu vida con fuerza y en equilibrio.

¿Por qué te puedo ayudar?

Tengo la fuerza, la claridad y la calma para motivarte.

Tengo espíritu de líder porque me concentro en las soluciones antes que en los problemas y mi carácter rebelde me ha llevado a superar innumerables retos de forma ortodoxa y amena más de una vez.

Soy una visionaria, inquieta en búsqueda del crecimiento humano a través de todas sus facetas.

Soy madre, amiga, empleada, emprendedora, pero por, sobre todo, estoy orgullosa de ser mujer.

Y lo más importante para ti, me he comprometido en recuperar también tu frescura femenina
siguiendo las huellas de tu sabiduría.

Permíteme acompañarte en tu viaje transformador

Soy coach certificada

Creo en el poder transformador de la mente y el perdón como herramientas de sanación.

He pasado por esta situación

Sé la tristeza y aislamiento que muchas veces supone dejar de escucharte y aprender a callar.

Soy dinámica y auténtica

Pongo una pizca de humor a todo lo que hago para que trabajar conmigo sea más divertido y eficiente.

Esta es mi historia de superación…

Desde niña he preferido estar en grupos pequeños y relacionarme con las personas una a una; se me juzgó de “desadaptada social” y aprendí a callar.

Disfrutaba mucho con la lectura; fui considerada una “sabelotodo”. Aprendí a callar.

Me casé con un hombre muy elocuente, fue mi escudo perfecto para no tener que hablar en reuniones sociales. Seguí callando.

Construí un hogar perfecto, en él no tenía mucho que hablar, pero sí mucho que hacer; acepté miles de obligaciones y todo: en silencio.

Cuando el castillo se derrumbó, lo acepté, naturalmente, en silencio.

Mis prioridades habían dejado de ser, hace mucho, parte de mi para ser un bulto más dentro de mi silencio.

Pero no tenía tiempo para recoger los escombros, había llegado la hora de, por primera vez, ESCUCHARME y ser MI PRIORIDAD.

Y ahora estoy aquí para ayudarte a ti a escucharte.