En artículos anteriores, hemos hablado ya de crear espacios que nos permitan crear orden externo para: primero recuperar nuestra energía y segundo motivar nuestra productividad.

Pero una meta se construye día a día y para ello es importante saber cómo generar un día productivo; aquí comparto contigo algunas herramientas:

  1. Elabora tus tareas un día antes de forma que planifiques de una mejor manera la distribución de tu día. Siempre, deja espacios tanto a la mañana como a la tarde para los famosos «imprevistos». Esta tarea, aunque parece muy sencilla te permite a) evitar olvidos innecesarios b) mejora la distribución de tu tiempo c) te concentras en tareas que se deben o pueden realizar en un solo lugar d) y quizá la más importante: tu mente descansa y tú sueño será más placentero. ¿No te parece que es una situación beneficiosa para ti?
  2. En la mañana, despiértate un poco antes que los miembros de la familia de forma que te permita visualizar tu día, meditar si estás acostumbrado a ello y dedica unos minutos a agradecer por todo aquello que te hace feliz y porque tu nuevo día desde ya es un día perfecto. Puedes también hacer unos estiramientos para ayudar a tu cuerpo a despertar. Al final, revisa, nuevamente, tu lista por si se te olvidó algo de anotar y para centrarte en las actividades a cumplir.
  3. Toma un buen desayuno pues es la comida principal del día y la que nos da la energía necesaria para alimentar nuestro cuerpo y espíritu.
  4. Cuida tu imagen y atrévete a probar ropa diferente acorde a tu gusto. Tu imagen es tu espejo y cuando estás satisfecha contigo misma, conquistar el mundo es como hacer un guiño a la vida misma.
  5. Sal con tiempo de casa para evitar llegar tarde y estresarte por el tráfico o los imprevistos de la mañana. Si aparecen los imprevistos deja de enojarte, sonríe y continúa tu camino. Está comprobado científicamente que movemos muchos más músculos faciales cuando nos enojamos que cuando sonreímos y el tiempo en recuperarse es mucho más largo. Siempre hay situaciones que no podemos cambiar y si has llegado a este punto pues ¿para qué enojarte?

Estos cinco pasos poderosos pueden marcar un antes y un después si llegas hacer de ellos un hábito diario. ¿Te atreves a empezar desde ya? ¡Mucha suerte, el poder está en ti!

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *