¿Te has preguntado por qué estás siempre cansada, corriendo de un lugar a otro y parece que el trabajo nunca se acaba?
Como te habrás dado cuenta me encanta el orden porque así logro disfrutar de mucho tiempo de calidad con mis hijos, amigos e inclusive sola.
Sí, lo has leído bien, adoro mis momentos de soledad porque me permiten estar en muy buena compañía con mi otro YO. Aparte me impulsa a volverme más creativa y me permite romper mis propias barreras de que las mujeres siempre andamos en grupo.
Pero te preguntarás y ¿cómo logro todo eso?
Primero, lo logro con mucho amor, paciencia y aprendiendo a conocerme a mí misma.
Segundo, planifico mi tiempo.
5 trucos sencillos, pero efectivos para tu día a día.
  1. Lleva una agenda: Los calendarios electrónicos son perfectos para ello, te permite crear más de un calendario e inclusive puedes compartir con otras personas, lo cual puede ser muy útil si tienes hijos o actividades en común con tu pareja por ejemplo.
  2. Revisa por la noche tu agenda de modo que te permita refrescar las actividades para el día siguiente. Por lo general yo suelo dar una vista general de la semana el domingo por la noche.
  3. Crea bloques de trabajo son muy efectivos. Apaga el teléfono, los E-Mails, el Facebook  mientras cumples con tu bloque.                                                               La tecnología es muy efectiva, pero también es importante hacer uso correcto de ella.
  4. Ponle silenciador al teléfono por un momento, silencia igualmente tus grupos de chat del WhatsApp o notificaciones de Facebook y bandeja de entrada de E-Mails. Hazte amiga de estos aliados muy efectivos para alcanzar tu productividad.
  5. Planifica tu día. Si es verdad una agenda es muy útil, planificar tu día paso a paso con todas las actividades que tienes que hacer te puede resultar muy beneficioso para ganar la batalla contra el tiempo, pero no te olvides dejarte espacios vacíos uno a la mañana  y otro a la tarde para compensar  los imprevistos.
Al final de la semana has una revisión de cuáles han sido los logros de seguir estos pasos, felicítate y prémiate por ello.
Premiarte no significa, necesariamente, hacer algo grande, pero pequeños mimos como un baño de espuma, un masaje o una salida con una amiga son gratificaciones fabulosas y motivadoras para continuar en este camino de productividad y gerenciando nuestro tiempo.
Si aún no has obtenido logros, no seas tan dura contigo, simplemente vuelve a planificar o agendarlos nuevamente y la siguiente vez empieza por ahí.
La razón por la que te pido que empieces por ahí, es porque por lo general esas son las tareas que no nos gustan hacer, nos llevan más tiempo etc.. etc.. etc.., pero la victoria es tuya, solamente, comprometiéndote a solucionarlo cuanto antes  esas tareas fastidiosas para dar paso a las agradables y con las cuales no sentirás el tiempo. Y una vez más te invito a que festejes tus logros.
Crear espacios cómodos, seguros y agradables a la vista es crear un espacio para abrir el camino hacia nuestro SER.
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